lunes, 13 de junio de 2011

La analítica del amor

Entendemos por amor aquella manifestación irracional que nos une sentimental, emocional o físicamente con otra persona; pero hay otra palabra, el enamoramiento, que justifica las acciones que desempeñamos para conseguir el favor de la cosa enamorada. Esta es la lección filosófica que podríamos extraer de la última novela de Javier Marías, Los enamoramientos, que aborda el particular sin reparar en el color rosa de las novelas de culebrones escritos, ni en la introducción-nudo-desenlace característicos y previsibles de las obras románticas; ni siquiera en las resabiadas comedias de Hollywood de novias y de novios de color nube de golosina.

Los enamoramientos analiza el hecho del amor desde la perspectiva más cercana a su lado crudo, aquel que supera los límites de la realidad compartida y que ataca la vertiente individual de cada cual. Marías aprovecha el desarrollo de la novela para hilar reflexiones en torno al asunto en relación a la experiencia vivida por una mujer, María Dolz, que asiste al desmembramiento accidental de una pareja de enamorados. Sobre ella pivotan los perfiles sociales y los tics que caracterizan a roles heredados de la tradición humana. La pasión llevada al extremo de la mentira disfrazada de verdad, las manías, las rutinas, la obsesión sin amor, el amor sin pasión, el amor de recambio, el poder del olvido y la imposibilidad de rehacer una vida al lado de una persona dada por muerta.

La delgada línea entre lo real y la ficción, conjugada con la crítica mordaz de la que el autor hace gala en el análisis de la cotidianeidad que suele proyectar en sus artículos periodísticos, unidas a gestos simpáticos hacia sus propios gustos (como el de escribir sus novelas a máquina) conforman una cosmovisión personal e intransferible del amor desde el enamoramiento; del enamoramiento desde el amor, resuelta de forma magistral por un escritor que apetece leer siempre.

Javier Marías, Los enamoramientos (Alfaguara, 2011)